Entradas

Mostrando las entradas de octubre, 2020

Peces de colores

 Hoy tuve un sueño de lo más extraño. Dormía en mi departamento, que compartía con mi hermana. Llegaron personas conocidas, sin embargo, extrañas a mi familia.  Había una alberca, yo salía del cuarto de mi hermana, una puerta corrediza, su puerta era contigua a la que daba a la alberca, así que pude verla y el día tan gris, un gris de tormenta de medio día. La estancia a la que llegaba era una sala comedor sin amueblar, las personas iban y venían, había niños. Algo me hizo notar que en el piso había peces, charales, quizás, miles, nadando por mis pies y mordiéndolos, no podían hacerme nada porque eran muy pequeños, me provocaron miedo y asco, corrí de ahí.  Hubo un problema con el gas, tenía que ir a checar porque había fuga y corríamos peligro, era un fraccionamiento y todo podría explotar. Tuve que hacer pruebas con un trapo y jabón, cerré una de las llaves, sin embargo, teníamos que salir de ahí porque aún no había pasado el peligro, mi olfato no funcionaba y no podía ...

De cómo perdí a Dios

 Tenía dificultades para imponer mis creencias a las influencias del ambiente, siempre fui tachada y rechazada por ser mocha,  así que en cuanto tuve oportunidad luché por demostrar a toda costa que no lo era, me salté reglas, acomodaba mis creencias a las circunstancias y siempre me justificaba. ¿Si Dios era todo para mí por qué mi necesidad de demostrar que Él no influía en mis actos? Porque no quería vivir rechazada como toda mi vida, no quería que me volvieran a excluir de planes o fiestas porque pensaban que ese no era mi ambiente. Por otro lado, la depresión empezó a crecer y los episodios fueron más seguido y prolongados, transformaron mi pensamiento, mi fe era minada por la "incomprensión" de quien decía que siempre estaría para ayudarme porque era mi familia, el rencor creció... Exigían más y yo ya no podía, además que ya no quería, me habían negado la ayuda que necesitaba para regresar a la lucha y ya no quería darles nada de mí. Me pregunto si debí recapacitar y se...

Meses después...

 Meses sin trabajar, bueno, sin ir a la clínica y hacer lo que me gustaba.  En este punto reflexionaba sobre si de verdad me gustaba mi trabajo, porque me parecía ser infeliz, estaba cansada me estresaba... Pero no era el trabajo, el trabajo me gusta mucho, me gusta convivir con los pasantes, me gusta recibir gente,  Meses trabajando para la empresa en algo en lo que no me siento capaz ni a gusto, pero siguen pagando así que hay que hacer lo que se tiene que hacer. Meses para poder ponerme al corriente y pasar el semestre, al iniciar me volví a preguntar sobre lo que me motivó a regresar a estudiar, creí que no iba a recordar el motivo, quería autocompadecerme pero Palis me hizo recapacitar, me regresó un poco de confianza en mí misma. La soledad que antes me asustaba ahora la anhelo, he estado yendo, por salud mental a quedarme unos días con mi familia, pero ni ellos me aguantan tanto tiempo ni yo a ellos, en cuanto me siento un estorbo me voy aunque vaya preparada para ...