A todo esto, no voy a escribir todos los dias sobre el odio que le tengo a mi cuerpo, principalmente porque estoy tratando de no decirme cosas feas o culparme o aceptar comentarios de nadie; estoy empezando por aceptar mi existencia. Dios me quiere así como soy, lo que no justifica que me descuide, pero Él es el único que no me pide estar delgada y en mi peso ideal para amarme y quedarse a mi lado... un amor así debo buscar.
En fin, no es un permiso para estar gorda, pero sí uno para no despreciarme, ponerme límites a mi misma, ser paciente, ponerme ropa que me favorezca y con  la que me sienta cómoda con mi cuerpo. 
Cuando los hombres me miran en la calle, aunque no sea cierto, trato de imaginarme que me miran porque estoy bonita o porque están mamaseandome por "mis atributos" y no que me critican por mi gordura. 
Cuando como trato de pensar que de otro modo mi cuerpo no podría sostenerme y me estoy nutriendo, no es que coma chatarra. Cuando como algo que me gusta, pero me causa culpa, pienso que también merezco disfrutar de vez en cuando la comida.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Happee birthdae