Mi vida podría ser un chisme de esos jugosos, creo. Al menos como yo me la cuento es un chismesazo.
Hoy me preguntaron dónde vivía y siempre me echo la historia de toda mi trayectoria inmobiliaria junto con las historias que me han llevado a mudarme una y otra vez, siempre tragedias, siempre complicaciones que suponen un gran esfuerzo personal... Me doy palmaditas en la espalda y me digo: Haz hecho muy buen trabajo con tu vida a pesar de todo.
Aún me siento culpable de ya no ser tan... "religiosa" (?), pero sé que Dios aún me cuida y se compadece de mi porque sigo teniendo bendiciones en mi vida, y sigo agradeciéndole todo lo bueno que me pasa... y también lo malo.
Por qué? Por qué hace eso? Qué gana? Por qué...? A veces he pensado en lo que pasó, en como se han ido dando las cosas, observaciones y suposiciones, tratando de entender por qué solo consigo silencio, tengo que llenar espacios vacíos, darle una explicación... Decidir, lidiar con mi resentimiento, con el dolor, con la incertidumbre... Qué decido? Retirarme, retirar mi cariño, mi atención, mi energía... Creí que está vez sería distinto, pero solo acabé por decepcionarme más, por tener más interrogantes, más resentimiento... Quería quererlo, quería darle un lugar especial en mi vida, pero la forma en que nos vinculamos no me hacía sentir cuidada, tranquila ni valorada. Podría ser que disfrute el coqueteo y la validación que recibe. Podría ser que le guste la emoción del inicio pero no la profundidad de una relación. Podría ser que evite el compromiso porque le incomoda la vulnerabilidad. Podría ser que simplemente quiera relaciones casuales y no mida el impac...
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