Todo parecía ir muy bien... Cuando las cosas me van bien prefiero no contar nada y disfrutarlas en silencio, como si compartiéndolas me las fueran a quitar o durar menos. Mi experiencia ha sido que después de las cosas malas vienen buenas, pero a veces duran poco y si me entusiasmo mucho o lo divulgo demasiado me lo quitan, como un castigo...
Es mejor festejar en silencio... Qué me va de súper wow ahorita? Para nada, de hecho, justo estaba festejando que ya no vería a cierto compañero de trabajo y... PUM! Aquí estará de regreso la siguiente semana.
El trabajo es como la familia no puedes elegir con quién te toca trabajar, es peor porque no han sido educados como uno mismo, así que pueden ser berrinchudos, soberbios, egoístas, desordenados... Bueno, mi familia es tan numerosa que hay todo eso en cada uno de nosotros.
Por qué? Por qué hace eso? Qué gana? Por qué...? A veces he pensado en lo que pasó, en como se han ido dando las cosas, observaciones y suposiciones, tratando de entender por qué solo consigo silencio, tengo que llenar espacios vacíos, darle una explicación... Decidir, lidiar con mi resentimiento, con el dolor, con la incertidumbre... Qué decido? Retirarme, retirar mi cariño, mi atención, mi energía... Creí que está vez sería distinto, pero solo acabé por decepcionarme más, por tener más interrogantes, más resentimiento... Quería quererlo, quería darle un lugar especial en mi vida, pero la forma en que nos vinculamos no me hacía sentir cuidada, tranquila ni valorada. Podría ser que disfrute el coqueteo y la validación que recibe. Podría ser que le guste la emoción del inicio pero no la profundidad de una relación. Podría ser que evite el compromiso porque le incomoda la vulnerabilidad. Podría ser que simplemente quiera relaciones casuales y no mida el impac...
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