Día... el que sea de la cuarentena
Todos están escribiendo sobre la cuarentena, sobre el virus, sobre cómo nos afectará económica, social y emocionalmente. Se ponen, a disposición de la comunidad, teléfonos para intervenir en crisis de ansiedad, etc.
¿Por qué las personas están teniendo crisis de ansiedad y depresión? ¿Por qué tienen insomnio?
Primero, estoy consciente que muchos se habrán quedado sin trabajo. (Aquí, ruego a Dios que mantenga el mío) Otros, tendrán a alguien enfermo; se empieza a hacer más evidente que esto no es sólo el COVID-19, nos empezamos a preocupar por si mañana tendremos qué comer, trabajo, dinero, a nuestra familia junto a nosotros...
Queremos que ya acabe para poder volver a nuestras rutinas, para poder ver a nuestros amigos, para regresar a nuestras clases, a nuestros trabajos. Y esto es lo que más provoca nuestra ansiedad, la pregunta que nos come a todos. ¿Qué va a pasar cuándo esto acabe?
La realidad es que esto no acabará, esto estará iniciando.
Antes que nada, hay que disfrutar, sí, disfrutar el aislamiento. Con disfrutar, me refiero a que hay que tratar de estar en el presente. Si supiéramos lo que está por venir nos volveríamos locos y lo mejor sería acabar con nuestra vida.
Por eso, es importante vivir en el hoy y tener muy claro lo que podemos, y no, solucionar; después buscar alternativas.
Habrá días en los que no queramos hacer nada, y eso está bien. Quedarnos en la cama y ver la tele, sólo comer y dormir. Pero, lo mejor, para nuestra salud mental es levantarnos y descubrir lo que tiene para nosotros este nuevo día. ¿Qué sí puedo controlar? Y asestarle el golpe. Si no puedo controlar nada, ¡Viva! ¿Qué hobbies puedo desarrollar?
Creo que es esencial tener una rutina más o menos marcada; levantarse y dormirse más o menos a la misma hora, hacer ejercicio, siempre quitarse la pijama, bañarse, tener un horario más o menos fijo para las comidas...
Los que son muy pata de perro son los que sufren más, así como los extrovertidos y, no estoy muy segura de quiénes más.
He vivido la mayor parte de mi vida con depresión y ansiedad, odio la soledad y no puedo estar mucho tiempo con compañía, por alguna razón [casi estoy segura de cuál es], me cuesta trabajo mantener mis amistades por lo que la mayor parte de mi vida he vivido con el sentimiento de soledad y abandono, esto me ha llevado a construir una pared que dice: no necesito a nadie. Así que nadie sabe que la mayor parte del tiempo quiero compañía y necesito a alguien, que quiero que me pongan atención y estén conmigo cuando parece que no quiero a nadie....
uff!
En fin, asunto aparte. Todo este desorden emocional no me hace apta para decirle a nadie qué hacer y cómo llevar esto. Mi desorden y enfermedad mental me hace más apta para sobrevivir a esto, porque este es mi estilo de vida, estar aislada. Mis días no tienen mucho cambio y me siento bien. Estoy aprovechando para conocerme mejor, para ver series por montón sin remordimiento, tomar siestas, leer, escribir, pintar, dibujar... ¡Parece que el tiempo no me va a alcanzar!
Sí extraño a las personas pero este es el mejor momento...
Por otro lado, temo perderme en este aislamiento, y este aislamiento me ha hecho notar que si yo no escribo un mensaje probablemente nadie se acordaría de mi. Mi teléfono podría quedar en silencio por días... y no lo veo tan mal porque no podría hacer tantas cosas, sin embargo, temo caer en el olvido y perderme de nuevo.
Nunca diré que estoy a punto de una crisis o del suicidio, escribiré y preguntaré: Hola ¿Cómo estás?
En el fondo estaré diciendo: Acuérdate de mí y sácame de mi olvido. Necesito que necesites saber de mí.
¿Por qué las personas están teniendo crisis de ansiedad y depresión? ¿Por qué tienen insomnio?
Primero, estoy consciente que muchos se habrán quedado sin trabajo. (Aquí, ruego a Dios que mantenga el mío) Otros, tendrán a alguien enfermo; se empieza a hacer más evidente que esto no es sólo el COVID-19, nos empezamos a preocupar por si mañana tendremos qué comer, trabajo, dinero, a nuestra familia junto a nosotros...
Queremos que ya acabe para poder volver a nuestras rutinas, para poder ver a nuestros amigos, para regresar a nuestras clases, a nuestros trabajos. Y esto es lo que más provoca nuestra ansiedad, la pregunta que nos come a todos. ¿Qué va a pasar cuándo esto acabe?
La realidad es que esto no acabará, esto estará iniciando.
Antes que nada, hay que disfrutar, sí, disfrutar el aislamiento. Con disfrutar, me refiero a que hay que tratar de estar en el presente. Si supiéramos lo que está por venir nos volveríamos locos y lo mejor sería acabar con nuestra vida.
Por eso, es importante vivir en el hoy y tener muy claro lo que podemos, y no, solucionar; después buscar alternativas.
Habrá días en los que no queramos hacer nada, y eso está bien. Quedarnos en la cama y ver la tele, sólo comer y dormir. Pero, lo mejor, para nuestra salud mental es levantarnos y descubrir lo que tiene para nosotros este nuevo día. ¿Qué sí puedo controlar? Y asestarle el golpe. Si no puedo controlar nada, ¡Viva! ¿Qué hobbies puedo desarrollar?
Creo que es esencial tener una rutina más o menos marcada; levantarse y dormirse más o menos a la misma hora, hacer ejercicio, siempre quitarse la pijama, bañarse, tener un horario más o menos fijo para las comidas...
Los que son muy pata de perro son los que sufren más, así como los extrovertidos y, no estoy muy segura de quiénes más.
He vivido la mayor parte de mi vida con depresión y ansiedad, odio la soledad y no puedo estar mucho tiempo con compañía, por alguna razón [casi estoy segura de cuál es], me cuesta trabajo mantener mis amistades por lo que la mayor parte de mi vida he vivido con el sentimiento de soledad y abandono, esto me ha llevado a construir una pared que dice: no necesito a nadie. Así que nadie sabe que la mayor parte del tiempo quiero compañía y necesito a alguien, que quiero que me pongan atención y estén conmigo cuando parece que no quiero a nadie....
uff!
En fin, asunto aparte. Todo este desorden emocional no me hace apta para decirle a nadie qué hacer y cómo llevar esto. Mi desorden y enfermedad mental me hace más apta para sobrevivir a esto, porque este es mi estilo de vida, estar aislada. Mis días no tienen mucho cambio y me siento bien. Estoy aprovechando para conocerme mejor, para ver series por montón sin remordimiento, tomar siestas, leer, escribir, pintar, dibujar... ¡Parece que el tiempo no me va a alcanzar!
Sí extraño a las personas pero este es el mejor momento...
Por otro lado, temo perderme en este aislamiento, y este aislamiento me ha hecho notar que si yo no escribo un mensaje probablemente nadie se acordaría de mi. Mi teléfono podría quedar en silencio por días... y no lo veo tan mal porque no podría hacer tantas cosas, sin embargo, temo caer en el olvido y perderme de nuevo.
Nunca diré que estoy a punto de una crisis o del suicidio, escribiré y preguntaré: Hola ¿Cómo estás?
En el fondo estaré diciendo: Acuérdate de mí y sácame de mi olvido. Necesito que necesites saber de mí.
Comentarios
Publicar un comentario